Tus hijos e hijas, no vienen a cumplir tus sueños…

A la hora de ser padres, muchas veces deseamos que nuestros hijos hagan realidad aquello que nosotros no pudimos.

Esto no aporta ningún beneficio a nuestros hijos. A pesar de que creamos que nuestros sueños pueden inspirarlos y darles una mejor vida, no debemos imponerles a nuestros hijos un camino que no han elegido por sí mismos.

Tus hijos no tienen la culpa de que no cumplieras tus sueños, ellos tienen todo el derecho de elegir su propio camino y no están en la obligación de continuar el tuyo.

Consecuencias de imponer sueños rotos sobre los hijos:

  1. Baja autoestima.
  2. Desconfianza en sí mismos (y en los demás).
  3. Ansiedad.
  4. Desidia.
  5. Inseguridad.
  6. Depresión.
  7. Mala toma de decisiones.

Fuente: www.eresmama.com